viernes, 30 de octubre de 2015

LOS BAÑOS DEL CARMEN UNA ISLA PARAÍSO ANCLADA ENTRE EL MAR Y LA MONTAÑA.(y III) escrito por Vicente Seguí Pérez


Dice Lorena Garceran que los Baños del Carmen es como una “isla paraíso anclada entre el mar y la montaña”. Es un espacio de “belleza responsable” de los que estamos tan necesitados en las ciudades contemporáneas. Son conceptos quizás poéticos, llenos de memoria y no de proyecto técnico. Lo cierto es que nos hacen pararnos  y entender que estamos ante algo especial, escuchar su quietud. De manera que nos obliga a plantearnos la preservación de las identidades urbanas, aquellas que provienen de la memoria colectiva. No es una identidad particular, de personaje  perdido que deambula en busca de autor, como en la obra de Pirandello, ni es un trozo mas de mercancía urbana. Si no mas bien, la realización de un personaje colectivo, esculpido en la conciencia  ciudadana, por eso se exige “mantener su expediente de rescate” para devolver a la comunidad lo que ella ha creado.

Los Baños del Carmen tienen esencia, esencia de ciudad, sustancia colectiva. Su rehabilitación  no puede ser la del creador consigo mismo. Cada vez esto es mas difícil en la ciudad, pero en los Baños del Carmen esto es un gran error, porque si algo es los Baños del Carmen  es sustancia urbana participada, por capas y capas de acción  y de ilusión. Ya no vale el ejercicio del arte cerrado con uno mismo, solo es posible la mediación, la recuperación de su naturalidad, de su realidad de lo cotidiano. No hay proyecto de arquitectura en el sentido clásico de la palabra, solo realidad, patrimonio sostenible en términos sociales y naturales. Fragilidad e identidad.

Solo cabe un planteamiento trasgresor, no radical. Solamente podemos plantearnos un proyecto que piense en “mas allá”. No es un “mas allá” de otro  mundo, mas bien al contrario, al proyecto no le queda otro remedio que transgredir la normalidad de este momento para hacer suyo toda una memoria comunitaria. Hay algo también de trascender de pasar de un ámbito a otro, de atravesar los limites que lo quieren separar del todo urbano.

Desde un punto de vista filosófico, el concepto de trascendencia incluye además la idea superación o superioridad. Supone ir un «más allá» del punto de referencia, «sobresalir»,  pasar de «dentro» a «fuera», de ir mas allá del  ámbito de normalidad en que queremos tenerlo encerrado, superando su limitación o clausura.

Agustin de Hiopona pudo decir, refiriéndose a los platónicos: «trascendieron todos los cuerpos buscando a Dios». Los Baños, como los platónicos trascienden todos los “cuerpos” y buscan a Dios, esa esencia de nostalgia que nos transmite. Trascendencia se opone, entonces a inmanencia. Lo trascendente es aquello que se encuentra «por encima» de lo puramente inmanente. Y la inmanencia es, precisamente, la propiedad por la que una determinada realidad permanece como cerrada en sí misma, agotando en ella todo su ser y su actuar. La trascendencia supone, por tanto, la inmanencia como uno de sus momentos, al cual se añade la superación que el trascender representa.

Lo inmanente se toma entonces como la ciudad de la normalidad, lo que vivimos en nuestra experiencia, siendo lo trascendente la cuestión sobre si hay algo más fuera de esa ciudad de la normalidad que conocemos. Es decir afrontar lo que es el universo.

Las respuestas a esta cuestión tienen un origen cultural en lo mágico-religioso y su reflexión crítica en la filosofía.

Hoy día la cuestión no incide tanto en demostrar la existencia de ningún Dios, cuanto en el hecho de que la ciudad en todo lo que es la problemática de su existencia de un modo inevitable siempre está abierta a esa dimensión misteriosa de lo trascendente. Es la imagen de la ciudad misteriosa la que nos atrae. Aquello que nos posibilita ampliar los horizontes de nuestras percepciones, de la ciudad encerrada en la experiencia de normalidad, de mercancía. Lo que queremos decir, es que mas allá de ciudad mercancía, existe otra ciudad, es aquí donde se asienta los Baños del Carmen.

Los Baños del Carmen se reconoce como una dimensión profunda de la ciudad, esa posibilidad de ampliar los horizontes de nuestro conocimiento urbano. Es difícil en nuestros días encerrarnos en el dogmatismo de que todo es mercancía. El reconocimiento de la importancia de la vida social urbana abre una dimensión nueva, la antropología urbana, que plantea el estudio de la dimensión “profunda” de la ciudad, la ciudad como tal, como hecho de relaciones, y no como hecho mercantil.

Las condiciones del conocimiento que organizan la percepción  sensible de la ciudad, lo que corresponde a nuestras intuiciones puras. Son estructuras subjetivas que, aunque trascienden el conocimiento y el campo limitado de la experiencia individual y generan un conocimiento objetivo, no permiten trascender el ámbito de la experiencia posible, comprendida como ciudad. Por ello Kant en lugar de trascendentes las llamó trascendentales. De ahí que los Baños del Carmen sea un espacio trascendental de la ciudad, la magia de esa otra dimensión que nos apasiona.



jueves, 22 de octubre de 2015

ALOJAMIENTOS TURÍSTICOS ENTRE INVERNADEROS Investigación dirigida por Juan Domingo Santos seleccionada por Vicente Segui Perez




He recogido esta propuesta de investigación dirigida por el profesor de la Escuela de Arquitectura de Granada Juan Domingo Santos, en la playa de Calahonda de Granada, porque recoge muchas de las cuestiones y variables que forman parte del universo de temas que me preocupan cotidianamente. La vida  y los territorios mas a menudo de lo que creemos se mezclan y fluyen con una rapidez y sorpresa que nos desborda. El urbanista tiende a querer controlarlo todo y a veces no podemos hacer otra cosa que una buena terapéutica creativa, dotar de un cierto orden  imaginativo esa mezcolanza de cosas que surgen mas allá de la razón urbanística. Saber entender, relacionar y proponer herramientas para hacer evolucionar estos procesos en direcciones menos cancerígenas es toda una maravilla de buen hacer.

“Esta propuesta de investigación parte de una idea especulativa sobre los terrenos situados en el sur del litoral mediterráneo, ocupados por una extensa superficie de invernaderos y urbanizaciones para turistas de playa y sol durante el verano. Dos actividades independientes vinculadas a ciclos productivos opuestos -en invierno la mayor rentabilidad del suelo se obtiene del invernadero mientras que en verano se logra con la vivienda de alquiler-. Con el fin de rentabilizar aún más estas franjas de territorio junto al mar se propone superponer la producción agrícola y la explotación turística mediante una serie de actuaciones temporales que comprometen la relación entre ambas de acuerdo a ciclos estacionales de producción. La idea de acabar con la delimitación actual entre la vivienda turística y la explotación agrícola permite, además, obtener un nuevo paisaje, más atractivo y cambiante según la estación. De la mezcla de estas actividades se obtiene una heterogénea estructura de usos en unas condiciones urbanísticas particulares difíciles de repetir: ¿por qué no permitir que un invernadero sea utilizado como supermercado de productos agrícolas, restaurante o club de deportes náuticos? o ¿es posible construir ambientes que prolonguen la relación entre invernaderos, mar y arquitectura? Para mejorar las condiciones de vida de las viviendas situadas en el interior de los invernaderos se propone la retirada selectiva de los mismos por zonas y la inundación de los vacíos resultantes con agua de mar. El resultado es una especie de marisma artificial entre invernaderos durante el verano a la que se asocian los alojamientos turísticos en diferentes posiciones. Para no perder superficie de explotación agrícola, tres nuevas islas equivalentes a la forma de las marismas artificiales permiten prolongar el cultivo del invernadero sobre el mar. El interés por mantener los acontecimientos físicos del paisaje ha llevado a recuperar las ramblas como lugares de acceso al interior de las marismas a modo de una pequeña Venecia entre plásticos.


LA MARISMA ARTIFICIAL

Asociada a la Rambla Rejón y como ampliación de la urbanización turística próxima, la nueva marisma artificial se obtiene de la retirada de invernaderos en época estival, según el trazado del parcelario y los vacíos existentes. La marisma obtenida por inundación de agua de mar se asemeja a una gran plaza pública con canales interiores a modo de calles, en cuyos bordes se disponen los alojamientos turísticos junto a los invernaderos, en un escenario combinado de actividades. La superficie inundada nos permite pasear en barca o desplazarnos desde el mar a lugares ocupados por invernaderos durante el invierno, participando de este modo de un paisaje inusual y pintoresco donde pasar las vacaciones. 


LAS NUEVAS ISLAS

Las plataformas de invernaderos en el mar son islas artificiales de explotación agrícola al igual que sucede con algunas islas industriales japonesas del Pacífico o los polders holandeses, terrenos ganados al mar que llegan a ser verdaderos puertos artificiales a los que se asocian actividades económicas cambiantes según la estación. En este caso las nuevas plataformas permiten simultanear el cultivo del invernadero en invierno con la residencia turística y otros equipamientos de ocio durante el verano. Esta civilización del mar permite desplazar las relaciones entre agricultura y arquitectura sobre el agua en unas condiciones nuevas de paisaje. La aparición de estas islas se explica por la falta de terreno y la comodidad que suponen tanto para la exportación de los productos agrícolas producidos en los invernaderos como para el acceso desde el mar a las viviendas en verano. 


ALOJAMIENTOS TEMPORALES

Las nuevas viviendas junto a la marisma están elevadas sobre el mar mediante plataformas apoyadas en pilotis –como los palafitos y las cabañas de pescadores-, construidas modestamente en madera y revestidas del plástico de los invernaderos. Fuera de la frontera del tiempo, estas construcciones evocan inevitablemente las chozas de pescadores que se instalaban en el Mediterráneo en un frágil equilibrio entre la tierra y el agua. 

Los alojamientos se disponen en bandas de 4m sobre la plataforma a fin de lograr una mayor independencia respecto del suelo y mejorar las vistas hacia el mar y la montaña. Debajo, un espacio diáfano a modo de terraza cubierta, facilita la llegada de las embarcaciones y hace las veces de espacio de prolongación de la casa con la presencia de alguna estancia y la escalera de subida a la vivienda. Los alojamientos pueden tomar diferentes posiciones dependiendo de la relación que establezcan con la marisma y los invernaderos, y ser ampliados además conforme a necesidad. Pueden situarse junto a la marisma, junto a una franja de invernaderos al descubierto reutilizada como jardín, o junto a una franja de invernaderos apta para ser incorporada como vivienda o almacén. El resultado es una infraestructura elevada 3m sobre el suelo con ocupación variable dependiendo de la estación: en invierno adaptada a los trabajadores de los invernaderos y en verano, transformada para turistas, lo que proporciona perfiles distintos en la banda según la época del año. El cultivo sin suelo (hidropónico) permite incorporar en época de máxima ocupación la franja de invernaderos más próxima a fin de ser adaptada a taller/almacén o a vivienda veraniega, reutilizando la infraestructura climática del invernadero para el nuevo uso.” 

Fecha de proyecto: 2003

Arquitecto:
JUAN DOMINGO SANTOS
Colaboradores:  
CARMEN MORENO ÁLVAREZ
GREET VERELLEN
MARGARITA MARTÍNEZ
AURELIO DORRONSORO

ENCARNACIÓN SÁNCHEZ
ANTONIO JOSÉ CÉSPEDES 
ingeniero agrónomo (departamento de horticultura, estación experimental Cajamar, Almería) 
PATRICIO BAUTISTA 
ingeniero industrial, hidráulica 


jueves, 15 de octubre de 2015

LA PARTICIPACIÓN EN EL PROYECTO URBANO. EL CASO DE LOS BAÑOS DEL CARMEN. escrito por Vicente Seguí Pérez


Voy a hacer referencia, en este post, a la metodología de participación usada por Lorena Garceran, en su tesis doctoral para el diseño del proyecto de los Baños del Carmen. La utilización de una metodología de participación en la definición de un proyecto urbano, dota a la tesis de un significado especial, nos obliga a entrar en la concertación ciudadana y a observar al arquitecto como mediador en el diseño de la solución urbana. No cabe duda que estamos ante un planteamiento trasgresor, no nuevo, pero académicamente poco usado. La ciudad deja de ser una mercancía o un acto creativo aislado, y empieza a ser entendida como un acto colectivo, que no encorseta la creatividad, pero si permite  que el proceso de participación incorpore al proyecto una estructura de conocimiento que mejora con nuevos enfoques el diseño del proyecto o plan.

El método usado, en esta tesis para elaborar el proyecto sobre los Baños del Carmebn,  es el de la Charrete (www.charretteinstitute.org), del que existe un Instituto Nacional en EE.UU, como organización educativa sin fines de lucro que vela por su desarrollo y aplicación para soluciones de colaboración en la planificación y diseño de proyectos.

La palabra francesa Charrette significa carreta - carro y hace alusión al esfuerzo creativo final que los estudiantes de arquitectura, arte o diseño, debían realizar antes de finalizar la entrega de un trabajo o proyecto. El uso de este concepto proviene del siglo IX en Paris, cuando los maestros de la Escuela de Bellas Artes recogían en una carreta los dibujos de los estudiantes, segundos después de que estos se corrigieran o agregaran elementos, antes de darlos por finalizados y entregarlos a manos de su evaluador. El actual método de La Charrete toma de aquellos episodios, la noción del trabajo creativo e intenso participado para reflejar su proceso. El Sistema Charrette tiene lugar en muchas disciplinas incluyendo la planificación urbana. Este sistema se ha convertido en una técnica de consulta  y cooperación con todas las partes interesadas, además resulta muy útil si existen intereses contrapuestos.

Es por tanto un sistema o proceso colaborativo, riguroso e inclusivo, en que un grupo o un solo diseñador elabora una solución a un problema de diseño y define estrategias  y planes que permiten la puesta en practica de proyectos y planes para una determinada comunidad . Para ello, aprovecha los talentos y las energías de todas las partes interesadas con el fin de crear y apoyar un plan viable de transformación que representa el cambio que una comunidad aspira a lograr para sí. Todas las opiniones valen por igual, la idea es que todos se escuchen y nadie domine el proceso de toma de decisión.

Esta metodología se funda en la implementación de sesiones de trabajo, con talleres abiertos a todo el público. Principalmente, se basa en reuniones guiadas por un interlocutor preparado, que hace de mediador entre partes disidentes. a menudo tienen lugar en varias sesiones en las que el grupo se divide en subgrupos. Cada subgrupo luego presenta su trabajo con el grupo completo como material para su posterior diálogo. Tales charrettes sirven como una forma de generar rápidamente una solución de diseño, integrando las aptitudes y los intereses de un grupo diverso de personas. Estamos ante un sistema de colaboración cruzada que tiene un objetivo, llegar a un proyecto consensuado, donde partes beligerantes exponen entre sí sus intereses. Es una obligación de los talleres de La Charrette llegar a soluciones en tiempos delimitados establecidos con anterioridad.

El mayor beneficio de utilizar un método de estas características está en involucrar a la comunidad, y es más probable que de esta manera la aproximación final al proyecto deseado, sea más positiva al haber participado dicha comunidad en su formulación, planificación y diseño. Esto porque el proceso provee un marco que permite crear una visión común con todos los grupos interesados, permitiendo que todos perciban que han participado en los resultados que se alcanzan y que estos son compartidos.

Este tipo de charrette (a veces llamado una investigación de diseño) suele implicar intensas reuniones, posiblemente de varios días, con la participación de trabajadores municipales, mediadores y residentes. 

Un charrette con éxito promueve soluciones conjuntas colaboradas y trata de calmar las actitudes de confrontación típicas entre los residentes y los desarrolladores. Las charrettes tienden a involucrar a grupos pequeños, siendo a veces necesarios que los que participen puede que no representen a todos los residentes, incluso puede que no tengan la autoridad moral para que los represente, pero esto no disminuye  el valor del proceso. Los residentes que participan disponen de una situación singular en el proceso de planificación. No obstante estas posibles deficiencias, a los desarrolladores (mediadores) y funcionarios municipales el sistema charrettes les permite lograr una adecuada participación comunitaria, integrar nuevos criterios, con el objetivo de evitar costosas batallas legales y encontrar mejores enfoques. 

 En los campos del  diseño, como en arquitectura, paisajismo, diseño industrial, diseño de interiores,  o  en el diseño gráfico, el término charrette puede referirse a un intenso período de trabajo de una persona o un grupo de personas antes de una fecha límite. El período de un charrette normalmente implica un esfuerzo de enfoque sostenido.  Hay experiencias de la charrette,  en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Rice, en la Universidad de Virginia, en el New College de Florida, en Paris.....etc .
.
En algunos casos, una charrette se puede mantener de forma periódica, como la charrette anual llevada a cabo por el departamento de Arquitectura del Paisaje y Planificación Ambiental de la Universidad del Estado de Utah. Cada febrero, la facultad decide un sitio en colaboración con las comunidades y grupos en todo Utah, y mantienen 5 días intensos de diseño charrette centrándose en las cuestiones particulares de esa comunidad o región. La charrette comienza con una visita de campo, seguido de sesiones de trabajo de todo el día acompañado de interesados ​​en el proyecto y arquitectos paisajistas de voluntarios y otros profesionales, y supervisado por estudiantes avanzados y graduados de nivel. El trabajo final es luego presentado a la comunidad.

Este proceso de participación, al igual que otros,  ofrece a los estudiantes y profesionales la oportunidad de trabajar juntos en un entorno cercano en escenarios de diseño del mundo real, y a menudo proporciona a las comunidades oportunidades y enfoque distintos, mas eficientes y de menos coste.

Muchos municipios de todo el mundo desarrollan planes a largo plazo de la ciudad o nuevas maneras de entender los procesos urbanos,  a través de múltiples charrettes - tanto comunales y profesionales. Éxitos notables se han obtenido en la costa oeste de Canadá, en la ciudad de de Vancouver (Columbia Britanica), en el Distrito de Tofino. Este ganó un Premio a la Excelencia en Planificación después de una exitosa charrette de varios días. Por lo que también estos sistemas de participación permiten atraer inversiones públicas y privadas.

En la practica hoy, se podrían describir los sistemas de participación como una sesión donde se juntan personas que no se conocen, dentro de un plazo ridículamente corto, para solucionar lo imposible. La magia de lo que ahí puede ocurrir es capaz de cambiar el mundo. Yo he participado en varias y la interacción de ideas y personas de distinto origen e intereses que se produce es enormemente valiosa y creativa. En torno a un problema común se obtienen resultados altamente efectivos y se generan bases de diseño honestas y simples. Además son excelentes herramientas para el conocimiento y la acción. Son toda una experiencia y un buen método docente de aprendizaje para la solución de problemas urbanos..




jueves, 8 de octubre de 2015

LA CIUDAD TAMBIÉN LLORA. LA HISTORIA NEGRA DE LOS BAÑOS DEL CARMEN (I) escrito por Vicente Seguí Pérez

Asistí el lunes 5 de octubre de 2015  a la tesis doctoral de la arquitecta malagueña Lorena Garceran, denominada  Propuesta de Recuperación del Parque Balneario Ntra. Sra. Del Carmen”, en la Escuela de Arquitectura de Sevilla, dirigida por el profesor de proyectos Antonio Barrionuevo.

Cuando llegamos llovía a mares, al poco dejo de llover y la mañana se levantó llena de alegría y sol. En un pequeño salón, coqueto y bien dispuesto nos reunimos muchos malagueños y algunos sevillanos, doctoranda a un lado y jurado al otro. Ella alta, espigada, bien dispuesta a expresar académicamente su esfuerzo, el resto atentos y expectantes.

Alguien dijo que el acierto de esta tesis es el objeto elegido y la utilización de la participación ciudadana  como método de investigación y  marco sostenible de las políticas urbanas. Es cierto, el enclave  reúne todo aquello  que configura  un acierto de elección: emoción, historia, arqueología, naturaleza, decadencia, recuerdo, patrimonio, reivindicación, una sociedad desaparecida  pero cuyo corazón late todavía y mar  y montaña y roquedal...y tantas cosas, que a algunos les parece que no tienen que ver con la ciudad actual, pero que se equivocan, la ciudad “real” vibra en la venas  del Balneario. Es cierto que lleno de placas de grasa saturadas, en algunas casos venas ya secas, cerradas , pero que han sabido superar hasta hoy todos los ictus, abriendo nuevos caminos por donde la sangre fluya hacia el corazón de la ciudad. Pocas piezas urbanas han sufrido las agresiones del Balneario de los Baños del Carmen, se le ha querido convertir , en puerto deportivo, complejo hotelero, parque urbano, espacio de industria hostelera,  y sobre todo convertir un patrimonio público en objeto de especulación, usurpándolo a la colectividad. Desgraciadamente todo esto esta pendiente, porque la historia “negra” de lo Baños sigue meciendo la cuna.


Conocer la historia de este espacio, es conocer los continuos ataques que ha sufrido para ser destruido por parte del mercado. Los restos de una cantera, en el cerro de San Telmo, la construcción de un puerto para la cantera  y los aportes  producidos, genera unas playas y roquedales llamadas Playas de San Telmo y unas salinas  de aguas marinas encerradas como lagunas. A partir de 1919, la burguesía malagueña , mediante una concesión  de 1,82 e. al año (¡que barbaridad!) cierra un recinto para su entretenimiento al que denomina Balneario, de moda en toda Europa. Daniel Rubio en 1933 diseñara ese clásico  y romántico restaurante que actualmente  nos emociona. Allí veremos renacer las verbenas y las fiestas sociales, los inicios del turismo, del tenis, de los camping urbanos y el turismo  de masas.

La reivindicación ciudadana consigue abrir  este espacio entre1978-80. El Balneario siempre fue un recinto cerrado y exclusivo, a partir de esta fecha será un recinto acotado. Ser un recinto acotado no es ser un recinto cerrado. El Balneario debe seguir siendo un recinto acotado, en el que la presión del mercado reconozca que este espacio debe estar libre de los intereses privados. Pero ello, no obvia, que el espacio Balneario influya en la manera de entender y alumbrar muchas de soluciones que a la ciudad le son necesarias, sobre todo a su entorno. El Balneario no puede quedar marginado de la ordenación del trafico, del paseo marítimo, de los terrenos colindantes, de la comunicación con las urbanizaciones colindantes, del paisaje arbolado y forestal de todo el ecosistema circundante, de la comunicación con la barriada colindante, de la solución de Astilleros Nereo....La esencia del Balneario debe influir en el modo de entender muchas cuestiones, incluido el modo de dialogar con el mar, con el recreo y esparcimiento, con el uso de las playas....


Los PGOU de 1997 y 2011 han sido brutalmente agresivos con el Balneario. De nada ha servido la reivindicación de los vecinos /as . El PE de la Gerencia de Urbanismo, asi como sus modificaciones no pensaron en otra cosa mas que en convertirlo en “objeto de deseo”, nunca optaron por devolver  a este espacio su esencia e identidad, el valor del territorio y su paisaje. No existen soluciones parciales para este lugar, mágico, frágil y nihilista. El espacio del Balneario de los Baños del Carmen responde a la herencia histórica y social de otro modo de aproximarse a la ciudad, al mar, al ocio y sobre todo a la conciencia y sentimiento de  urbanidad. (seguirá)

jueves, 24 de septiembre de 2015

EL DESARROLLO DE LA CIUDAD FUNDAMENTALMENTE SIEMPRE HA SIDO UNA TAREA COLECTIVA. texto de Lorena Garceran recogido por Vicente Seguí Pérez


No me resisto a colgar unos párrafos de la arquitecta Lorena Garceran, recogidos de unos apuntes suyos, podría colgar otros muchos, pero para un post, en un Blog como este, expresa muy bien cuestiones que están recogidas en otros múltiples textos de "Territorios Nuestros" y estan dichos con mucha pedagogía y síntesis: 

"El desarrollo de los hábitats humanos hasta la revolución industrial fue fundamentalmente una tarea colectiva. Desde las aldeas primitivas hasta las ciudades renacentistas, la gran mayoría de estos hábitats no fueron el producto exclusivo de una macro-decisión fundacional, no surgían de los tableros de especialistas en función de un “acto de diseño”, no respondían a modelos preconcebidos, sino que eran el resultado orgánico de un conjunto de micro-decisiones y acciones colectivas impulsadas por la búsqueda de respuestas en el aquí y ahora, mediante procesos de prueba y error adaptados forzosamente a los ritmos biológicos, a las necesidades y deseos de la colectividad; son, pues, el producto de la creación a lo largo del tiempo de una cultura colectiva de relación con el entorno específico, su configuración física, su clima y sus recursos.

Todas las prácticas sociales han desarrollado espacios adaptados a las mismas y todas las relaciones de jerarquía social se han expresado en la forma de ubicaciones y sistemas de acceso preferenciales. Y, por tanto, especialmente desde el nacimiento de la ciudad como salto cualitativo y cuantitativo con respecto a la aldea, los conflictos sociales siempre han tenido una importante componente espacial relacionada con las desigualdades en las posibilidades de localización y acceso a los usos, bienes y actividades y a los flujos de energía y de materiales.

El uso del orden geométrico y de modelos predeterminados, que conllevaba la necesidad de un proceso previo de configuración llegó por la necesidad de acelerar el proceso de implantación sobre el territorio por diversos motivos, originalmente defensivos y ofensivos.  Más adelante continuó con el urbanismo moderno como disciplina paliativa surgida frente a las consecuencias en términos de in habitabilidad de las ciudades en acelerado crecimiento del primer industrialismo; como instrumento de ordenación de los nuevos usos urbanos y como mecanismo regulador del naciente mercado inmobiliario, entre otros cometidos, perdiendo ya desde los inicios encuentro con las disciplinas territoriales. Hay que señalar que donde mejor funcionaron estos mecanismos en cuanto a su traducción a la forma urbana, a la arquitectura y a los usos fue en la ciudad burguesa, donde los objetivos de habitabilidad y calidad espacial eran intrínsecamente innegociables, como no podía ser de otra forma.

Pero el urbanismo fue renunciando a sus funciones configuradoras del espacio urbano y social para convertirse en un mero mecanismo de reparto del suelo según los criterios del mercado inmobiliario, éste último fue adquiriendo preponderancia en sí mismo hasta llegar a finales del siglo XX al momento en que era el mercado mismo el que lógicamente mejor podía cumplir esa única función residual, llegando el momento en que la planificación directa por parte del mercado hizo inútil el planeamiento urbanístico propiamente dicho."




miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA GEOMETRÍA SAGRADA DE LA CIUDAD escrito por Vicente Seguí Pérez




El arquitecto José Seguí alumbró la Revista Geometría hace ya muchos años, en ella  han colaborado muchos otros profesionales como Rosa Barba, Paola Fallini, Angel Isaac, Manuel Sola Morales...etc,. Ello ocurrió cuando su impulso interior recreó la necesidad de entender mucho mas a las ciudades, los territorios y el paisaje. Cuando su obsesión por aprender, que se sigue manteniendo, le llevó a abrirse a un mundo que empezaba ser global, aunque no homogéneo.  La Revista Geometría, que organizó el VII Taller Internacional de Arquitectura, Territorio y Paisaje en Granada los días 11 y 12 de septiembre de 2015, encierra la idea de que la ciudad es una geometría “sagrada”, un archipiélago, mas que un océano, una ciudadela soportada por una Geometría Inteligente Profunda.


Reflexionando con José Seguí, desde su esplendida exposición en el Taller mencionado, podemos decir  que sabíamos que la ciudad era dual, con llenos y vacíos, pero no sabíamos que era lo mismo, o mejor que no era lo mismo, pero formaban parte de lo mismo, del silencio de la ciudad, de la ciudadanía que es la que justifica todo el ensamblaje de formas y paisajes arquitectónicos. La ciudad se mestiza continuamente, mediante una imparable e infinita mutación de formas y relaciones, pero la buena geometría sagrada sustenta y ordena ese caos, de manera que convierte el caos en orden. No es el orden que algunos desean , el orden de sus intereses, sino otro orden surgido de esa geometría profunda que siempre nos sorprende, que no se puede controlar, aunque si observar y difícil comprender.

Como dice José Seguí, no obstante las periferias que están surgiendo y han surgido en nuestras ciudades, no se hacen sin control, sino con ese control dirigido torpe aunque lleno de pertenencias interesadas. Con las periferias aprendemos a saber que es lo que no hay que hacer, se convierten, en el mejor de los casos y para desgracia,  en laboratorios de análisis sociales, nunca sabemos que pasará allí, como vivirá la gente, aunque tenemos idea por experiencia que las cosas no irán bien . Porque de alguna forma en las periferias siempre se niega todo, sobre todo aquello que tienen mas cercano y que seria su solución , el dialogo con la naturaleza, la utilización de la naturaleza , del territorio, de la topografía como elementos de hacer ciudad.

Muchas veces la incapacidad de la arquitectura, radica en esa negación, en la ignorancia de no saber quien produce las ideas, de donde proviene la inteligencia creativa. No es del ego cerrado del arquitecto, ni es de su “yo” personal, sino de una geometría inteligente, que si se sabe acudir a ella, guía el orden mas adecuado. Pero ¿qué sabe el arquitecto de hoy de geometría?¿qué sabe de Euclides? ¿qué sabe de geometría fractal? ¿qué sabe de lo sagrado, de los ciudadanos, de las emociones, o sentimientos ...? seguramente poco. Los arquitectos no se han dado cuenta que ellos no aportan la felicidad, sino que en el mejor de los casos pueden intermediar, si se llenan las manos de barro, y ser felices gracias a esa ciudadanía y geometría que les enseña el camino de la felicidad, pueden ser felices si aprenden a cooperar con esa geometría natural. Es esa geometría natural provinente del fondo de los seres humanaos y de la naturaleza la que hace la ciudad, la ciudad que nos gusta, que nos enamora, que nos da belleza, paz y silencio.

Con Antonio Barrionuevo Ferrer, arquitecto, Profesor de la E.T.S. de Arquitectura de Sevilla, desde 1973 hasta la actualidad en el Departamento de Proyectos Arquitectónicos, pudimos reflexionar con el paisaje como concepto artificial, subjetivo. El paisaje es un hecho negociado, un acuerdo común, en el hay componentes emocionales, es lo que percibimos. Mientras que el territorio, es mas un concepto objetivo, conforma nuestro tablero de juego, no tiene componentes emocionales , tiene un carácter científico y técnico, instrumental. En cualquier caso ambos están necesitados de filosofía, curiosa cuestión a nadie parece serle útil la filosofía pero todos acabamos sacudiendo a ella para comprender, a fin de cuentas somos habitantes de nuestras consecuencias.


También se puso sobre la mesa el tema de la diferencia entre las escalas de trabajo. La ciudad se organiza a través de la geografía, del territorio. Saber en que escala estoy, y como paso de una escala a otra es importante, esa conversión de escalas nos obliga a mentes distintas de análisis. El lugar, la naturaleza, la cultura y el modo de habitar el espacio se convierten en cuestiones básicas de un proyecto. En el caso de un espacio público, que es como la casa de todos, no encontramos limites, no se cierra el debate, esta es la grandeza pero también el fracaso de muchos espacios públicos, querer ser todo. Eso no ocurre con los espacios íntimos, privados. En cualquier caso los proyectos deben hacer el espacio habitable, hasta el campo debe ser habitable, cada uno tendrá sus valores propios, pero es necesario ser realistas. La arquitectura debe conectar con la sociedad solidaria. La Razón es la presencia principal de un proyecto, y el estilo debe quedar sobornado a la Razón.

Antonio Barrionuevo expuso tres proyectos propios para explicar sus ideas: la remodelación, los Jardines de Cristina en Sevilla se han convertido en un jardín poético, un jardín que homenajea a la Generación del 27; el Acondicionamiento de las Riberas del Río Guadalquivir. Margen Izquierda. Tramo: Puente de San Telmo – Puente de los Remedio y el Parque de la Bahia de Cadiz.


Fue una gran sorpresa la intervención de la arquitecta malagueña Lorena Garzaran . Si con Antonio Barrionuevo recordamos  los proyectos de la Coracha y de los alrededores de la Alzaba de Málaga, ambos  llenos de imaginación y en el primer caso demolido en una noche por la alcaldesa Celia Villalobos. Lorena nos trajo  una propuesta colectiva  para los Baños del Carmen, uno de los espacios mas emocionales y románticos que quedan en Málaga. Utilizando en su redacción una metodología de mediación y participación de los vecinos, Asociaciones e interesados, mediante un proceso de negociación. El mantenimiento de su identidad esta en la base de su recuperación . Esta espacio, postal de la ciudad, “es un paraíso entre el mar y la montaña”.

“A quien mira lejos Dios le lleva mas lejos” con esta frase empezó el arquitecto Carlos Hernandez Pezzi su exposición  La ciudad esta siendo hoy fuertemente acosada por la industria masiva turística, la hostelera, el trafico y la desigualdad que genera el paro. La ciudad no es una narración, ni un relato imaginario, ni siquiera una percepción, puede que en el hacer poético sirva , pero sobre todo es algo tangible, como la vida, única razón de ser de la ciudad. Mitigar este stress urbano es el papel de los urbanistas hoy. Es necesario devolver a los centros histéricos su razón de ser, la vida, sacarlos de su histerismo, devolverles la porosidad, su orden, su geometría y sensualidad propia. Esa mirada que Walter Benjamin  reivindicaba en el Paseante. No podemos necrosar, ni musualizar el centro para turistas, como si de un hall o recibidor se tratara, al turista se le pasea por este hall falso, sin vida, que nada sabe de la ciudad real. Ante esta estático fósil debemos oponer la transformación sostenible. La urbanística debe convertirse también en altavoz  que exponga y reivindique estas cuestiones tan actuales.


Con Carlos Hernández, llegamos a la clausura, no sin antes comprometernos todos al próximo Taller Internacional de la Revista Geometría. Allí estaremos.

lunes, 21 de septiembre de 2015

SI QUIERES PASEAR POR LA CIUDAD MIRA LAS ESTRELLAS.escrito por Vicente Seguí Pérez




El fin de semana pasado, 11 y 12 de Septiembre asistí al VII Taller Internacional que organizó la Revista Geometría en Granada sobre Arquitectura, Paisaje y Territorio, gran parte basado en la Alambra  y en todas sus simbologías y vinculaciones urbanas. José Seguí, arquitecto, animador cultural, director de la Revista Geometría e impulsor del urbanismo y de la arquitectura, una vez mas acertó a organizar este workshop apoyado por la organización de las Escuelas de Arquitectura de Jaén y Granada.

El titulo de este post, se debe a un comentario de Juan Domínguez Santos, de que las disciplinas hay que trabajarlas desde ámbitos distintos de las mismas, acertada idea, que recuerda mi forma de trabajar.

Quisiera hacer algunas reflexiones al amparo de este Taller. ¿Es la ciudad un recurso?, si y no, según lo que entendamos como recurso. Si lo entendemos como un bien, o un insumo  o un medio de subsistencia para conseguir determinados intereses o satisfacer un fin o una necesidad, como suele ser lo mas común en acumulación de capital, es un grave error, continuamente demostrado a lo largo de la experiencia urbana de la practica y gestión de las ciudades.  Reducir la ciudad a ello, nos lleva a situaciones muy anómalas, que hemos sufrido y seguimos padeciendo, actualmente con la industria masiva turística. En este sentido la ponencia de Lourdes Rojo Naranjo fue muy clarificadora para bien y para mal, al exponer como el patrimonio cultural de los cascos históricos de las ciudades  se ha reducido a un simple recurso de producción de esta industria.

La ciudad no es un recurso en si misma,  puede sustentar recursos, medios o bienes, que debidamente regulados la ciudad los sustenta y los puede generar e intercambiar. Pero la ciudad es sobre todo formas de vida y relaciones. Pero si la ciudad no es vida, no es nada. La ciudad puede sustentar relaciones de intercambio, pero no es en si misma un bien, ni  un objeto, no es una mina que se expolia, ni es un campo de trigo o de soja que se explota. No es una industria de producción, ni inmobiliaria, ni turística, ni siquiera cultural, no es un megamuseo, ni un recorrido cultural para turistas. No tenemos que hacer estrategias de producción de ciudad, ni planes de producción, aunque si podemos intentar y regular las relaciones que posibiliten la eficiencia de las pertenencias de los mercados. Pero la ciudad en si no es un mercado económico.

Ahora bien, si entendemos la palabra “recurso” del latín “recursus” y del participio perfecto de este “recurrere” (regresar), de “re” (nuevamente) y “currere” (correr), igual la ciudad tiene algo de esto, de regreso de nuevo al Hogar, al Ser, a Itaca,  a esa Inteligencia Profunda que el ser humano busca siempre conocer “Conocete a ti mismo”.


¿Cómo entender el patrimonio de las ciudades?, Juan Domínguez  Santos arquitecto y profesor de Proyectos en la ETSA de Granada, desarrolló el concepto recorriendo un significado personal. El Patrimonio es un deposito colectivo y personal de ideas y experiencias, recurrencias formales que se relacionan con el imaginario del paisaje urbano. Que gran expolio significa destruir, pero también  corromper  o momificar el patrimonio, negarles la vida, es decir el uso, su capacidad de movimiento, su capacidad de existencia urbana. El debate está aquí, no en que es lo autentico o lo falso. Si no mas bien, qué hemos negado, qué hemos corrompido de nuestro patrimonio urbano. Negar o corromper algo es dejar de amarlo, dejar de sentir o percibir un paisaje arquitectónico, arrinconarlo al margen del que hacer de la ciudad . El patrimonio no es un objeto inerme, es un paisaje material repleto de cualidades y naturalidades. Su energía y expresión es distinta  según nuestra experiencia, cambiante según nuestras necesidades. De manera que conforme abandonamos la materialidad del paisaje fluye el Ser del paisaje arquitectónico. 


¿Qué inteligencia hay detrás de esa construcción  que ha alcanzado el Ser imaginario?. Detrás de algo muy sólido puede haber algo muy frágil y fugaz y al revés. Detrás de cada microcosmos patrimonial hay otro microcosmos  para descubrir. Debemos separar los velos para intuir esa Inteligencia Profunda del edificio cuyos autores lo hicieron posible. Los limites  del paisaje son difusos. Estos patrimonios tienen la capacidad, al igual que los jardines y la naturaleza de acercarnos a pensar la ciudad, a volver a entenderla, a aportar nuevas soluciones desde ellos, y lo interesante es que son capaces de darlos en épocas distintas. Juan Domingo expuso tres ejemplos esplendidos de este patrimonio lleno de Inteligencia Profunda: La Alhambra de Granada;  Villa Adriana,  uno de los más famosos complejos arqueológicos romanos, situado a 23 kilómetros de Roma, en las afueras de Tivoli, declarado Patrimonio de la Humanidad  por la UNESCO en 1999, relacionada con la Capilla de “Notre Dame du Aut.” en Ronchamp Edificada por Le Corbusier en 1954 (Le Corbusier  dibujo y admiro Villa Adriana en su viaje a esta en 1911 y mágicamente tradujo en Roncamp) y la Catedral de Santiago de Compostela.




Pedro Salmerón, arquitecto, con un conocimiento y experiencia de trabajo con el patrimonio extenso que ha marcado fuertemente su trayectoria profesional, nos dejó un recado de actualidad, los visitantes crean stress en nuestras ciudades y en el patrimonio. El stress urbano es un hecho  hoy en muchas de nuestras ciudades y no podemos abandonarlas a su suerte.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Y SI UN DÍA MIRÁRAMOS MAS ALLÁ DE LAS CIUDADES (cuento de Paola Klug "La Piche Canela") recogido íntegramente por Vicente Seguí Perez

tehuana y el arroyo diego huerta

Las Tepas eran mujeres indígenas de la huasteca que se negaron a participar en la construcción de ciudades e imperios pues ellas sabían por la propia voz de la madrecita tierra que cuando las piedras de los palacios y templos comenzaran a levantarse los árboles comenzarían a caer. Las Tepas decidieron por unanimidad quedarse entre los bosques y cuidar su entorno lo más que pudieran; la madrecita complacida por el amor de Las Tepas les quitó la mortalidad y las dotó de varios poderes para que pudieran cumplir la misión que ellas mismas se habían asignado: les enseñó el lenguaje del agua y les dio una voz dulce y melodiosa para que pudieran comunicarse; les dio poder sobre los ríos, riachuelos, lagunas y lagos, también sobre los árboles y las piedras. Les enseñó como cambiar su rostro y evaporarse entre la espuma y el rocío.

Con el tiempo, cada vez que un hombre entraba al bosque para cortar los árboles sin razón Las Tepas lo encantaban con su voz, le llevaban a las cuevas más profundas y le engañaban mostrándose con rostros deformes  y monstruosos para espantarle y lograr que no regresara. La táctica funcionó algunos años pero después fue cada vez mas difícil mantener a los hombres, niños y mujeres mortales alejados del bosque y de los daños que le provocaban. Algunas veces los perdían en la espesura de los árboles, en otras los dejaban encerrados entre las cuevas hasta que morían o se los llevaban río abajo hasta que se ahogaban.

Tajsén es una de las Tepas más conocidas y temidas. Cuenta la leyenda que en cierta ocasión, los ancianos cansados de no poder pelear contra ella usaron a Ichámal ;uno de sus mejores guerreros para seducir a la tepa de cabellos oscuros y trenzados. Ellos necesitaban cortar jonotes para fabricar el amate, y estos árboles se encontraban en el área del bosque que Tajsén protegía.

Ichámal llegó al río en donde Tajsén se bañaba, cuando ella sintió su presencia convirtió su hermosa cara en una masa deforme y miró con ojos de tecolote al joven guerrero, quién ya estaba preparado para cualquier impresión y no desistió; la tepa sorprendida lo encantó con su voz  con la esperanza de alejarlo, pero Ichámal  tenía  escondido un talismán hecho de obsidiana con el que repelía los hechizos de la tepa.  Tajsén llamó a la tormenta para alejar a aquel hombre pero no tuvo éxito, a pesar de la tempestad Ichámal se quedó inmóvil mirándola sin parpadear.

Una vez probado su valor Tajsén accedió a entregarse al guerrero y le invitó a entrar al río en donde ella lo esperaba ya desnuda;  mientras Ichámal caminaba entre las aguas tibias para encontrarse con la Tepa, un grupo de hombres corrió hasta los jonotes y comenzaron a cortarlos violentamente; el agua le contó lo sucedido a Tajsén  quién ya se encontraba en los brazos de Ichámal y ella estalló en ira.

Ordenó a la corriente  del río crecer y arrancar el espejo de obsidiana del cuerpo del guerrero,  llamó al ocelote para que devorara junto a sus cachorros a los intrusos y se hundió en la profundidad del río amarrando con sus largas trenzas a  Ichámal. Estando en el fondo, entre las algas y las piedras dio muerte a Ichámal con un beso de agua dulce y le dejó allí, en su tumba acuática. La muerte era el castigo por burlar a una Tepa, nunca más confió en el valor de un guerrero -pues no había honor en el engaño-

Después de que llegaron los blancos las tepas fueron llamadas ninfas, duendes, brujas o sirenas de ríos. Siguieron protegiendo los bosques pero con el tiempo fueron cercadas por el hombre y sus ciudades casi al borde de la extinción.  Aun en la actualidad, en aquellos lugares donde los hombres no pueden acceder y contaminar las aguas o deforestar los bosques se escucha la canción de Las Tepas, aunque Tajsén es la única que le canta al amor perdido en la profundidad del río.

                                      Fotografía: La Tehuana y el río / Diego Huerta

jueves, 10 de septiembre de 2015

SI HAS TOMADO VENENO, DEBES DESHACERTE DE LAS SUSTANCIAS QUE TE ENFERMAN escrito por Vicente Seguí Perez


Como economista, y como ser humano, tengo la impresión  que todo es fugaz, frágil e irreversible, que no hay tanta vuelta al equilibrio newtoniano, como la teoría económica clásica predice. Nos empeñamos en creer y repetir que después de una crisis las cosas volverán a ser iguales que antes de ella. Pero no es así, todo proceso de degradación económico es irreversible una vez iniciado. Nada es reversible, todo cambia una vez que empieza a moverse.

Einstein, a los 23 años, con un grupo de amigos, que se reunían en la Academia Olimpia, sugirió que el primer libro a leer fuera “La Gramática de la Ciencia” de Pearson. Este libro trataba sobre varios temas que más tarde se convirtieron en parte de las teorías de Einstein y otros científicos. Pearson aseveró que las leyes de la naturaleza son relativas a la habilidad perceptiva del observador. La irreversibilidad de los procesos naturales, decía Pearson, es puramente una concepción relativa. Un observador que viaja a exactamente la velocidad de la luz vería un eterno momento, o una ausencia de movimiento. Él especuló que un observador que viaje más deprisa que la luz podría ver el tiempo al revés, de manera similar a una película de cine puesta al revés. Pearson también discutió la antimateria, la cuarta dimensión y las “arrugas“ en el tiempo. Su  relativismo está basado en el idealismo, en el sentido de ideas o imágenes para la mente.

En realidad nada conduce a nada, o todo conduce a todo, es decir nada cuando se mueve vuelve al mismo sitio,  tampoco a ningún equilibrio, a lo mejor a una cierta entropía, la entropía nos describe lo irreversible de los sistemas . La palabra entropía procede del  griego (ντροπία) y significa evolución o transformación. Dicen, que después de la tempestad viene la calma, pero cuanto hemos dejado por el camino, cuanto ha quedado devastado, cuantos costes se han producido.

Georgescu-Roegen introdujo en la economía, entre otros, el concepto de entropía  (cuando planteó que la economía neoclásica era diseñada desde la física newtoniana) y realizó trabajos fundacionales que después desarrollaría en la economía evolucionaria. Sus trabajos contribuyeron significativamente a la bioeconomia o economía ecológica  La economía ecológica se define como la "ciencia de la gestión de la sustentabilidad"1 o como el estudio y valoración de la (in)sostenibilidad. Es un conjunto de modelos de producción que toman en consideración variables ambientales y sociales. A diferencia de la economía marrón que es la administración eficaz y razonable de los bienes que se basa en la persecución del crecimiento económico a través del uso óptimo de insumos y factores de producción. y son la base de la teoría del decrecimiento o del acrecimiento, ya que el objetivo es insistir en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento.

Georgescu-Roegen criticó lo que se enseñaba en las facultades de economía porque simplificaban la realidad y la falsean para adecuarla a sus ecuaciones. La encomia clásica suele suponer que el hombre tiene un comportamiento robotizada económico, que busca su máximo beneficio. Para él, «la economía debe ser una rama de la biología (...). Somos una de las especies biológicas de este planeta, y como tal estamos sometidos a todas las leyes que gobiernan la existencia de la vida terrestre». Su obra más famosa,”La Ley de la Entropía y el Proceso Económico” (1971), se considera obra fundacional la economía ecológica y base de la teoría del decrecimiento económico.

Unió lazos entre la economiza, la termodinámica y la biología, de donde surgió su bioeconomia, rama conocida posteriormente como economía ecológica. En todo movimiento de energía, siempre hay una parte de la energía que se degrada y que se pierde para el aprovechamiento humano (segundo principio de la termodinámica). «Durante el uso de materiales, siempre hay una parte que se degrada y que es imposible de recuperar, ni con los métodos más futuristas de reciclado.».

Su conclusión más importante es que el crecimiento económico no es la solución a los problemas económicos, y es la principal causa del problema ambiental: «Es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito.» Por ello, defendió una disminución gradual de la población hasta el nivel que pueda alimentarse con agricultura ecológica. También remarcó la gravedad de fabricar mercancías con alto coste ecológico. Decía que «las ventajas de la mecanización son incuestionables», pero «tales ventajas no dejan de tener un precio». Georgescu-Roegen no es contrario ala tecnología, sino que resalta la necesidad de reflexionar sobre sus aplicaciones para distribuir bien los finitos recursos del planeta, entre todas las generaciones. El problema es complejo, pero concluye algo extraordinariamente triste y preocupante, argumentado de forma intachable: «Todo niño nacido ahora significa una vida humana menos en el futuro. Pero también, todo automóvil Cadillac producido en cualquier momento significa menos vidas en el futuro.» El factor limitante no es la finita energía solar, sino los recursos naturales de nuestro planeta. Le preocupaba el poco uso industrial de la energía solar y el problema de los residuos, y propuso seriamente cerrar los ciclos de materiales, pero principalmente reducir el consumo de recursos: Los ciudadanos de los países ricos deben hacer conciencia acerca de los "crímenes bioeconómicos" que suponen actos como cambiar de coche o de teléfono frecuentemente, redecorar sus casas. Es preciso superar las modas, orientar la fabricación hacia productos de alta duración y facilitar la reparación de los bienes (no tirar unos zapatos por un cordón roto): sacar el máximo partido a todo lo que usamos.

«Cualquier producción necesita transformar una energía accesible en calor, y el proceso es irreversible. Es decir, la energía utilizada ya no puede servir. Extraemos, utilizamos, desechamos... y regresamos al inicio del ciclo, con la diferencia de que el nivel de energía disponible disminuyó.”



La vida  no se repite, no hay segundas oportunidades, para volver al punto de partida, nada vuelve a ser lo mismo, nada es reversible. Por eso necesitamos gestión inteligente de los recursos, dejar de crecer “Si has tomado veneno, debes deshacerte de las sustancias que te enferman. Permitámonos entonces aplicar un lavado de estómago a las doctrinas del crecimiento económico que nos han sido introducidos en alimentación forzada durante décadas”. prestar atención a lo que no vuelve, a lo que es frágil en nuestro entorno.

lunes, 7 de septiembre de 2015

EL COMPROMISO COMÚN ES SOMOS TODO UNO (reflexionando con Marina Garcés) escrito por Vicente Seguí Perez


El advaíta es un compromiso del Todo Uno con nosotros y de nosotros con el Todo Uno. El compromiso común es Somos Todo Uno. Desde este compromiso de Somos Todo Uno encontraremos respuestas e incluso soluciones comprensivas, a nuestro yo individual creado por nuestra mente parlante. Pobre mente parlante, tan vilipendiada, azotada, manipulada, contaminada, dualizada, neurotizada, asediada...¿que yo individual puede surgir de ahí?.

El Todo Uno no es un mercado, ni un pensamiento, ni un relato, ni una ideología, ni un espectáculo, ni un éxito, ni una iluminación....y menos única e individual. Aunque si lo entendemos como aquello que Acoge toda la diversidad sin juzgar, lo que simplemente Es, igual nos acercamos.

Desde esa Consciencia Comprensiva Una, que no única, podemos interpelarnos y encontrarnos, inventar realidades que nos hablan y con las que hablamos. Por eso, el Todo Uno es igualitario y disfuncional. No es elitista, ni extraño, puede incluso ser extravagante pero no normal, ni normativo. En el Todo Uno nos dejamos tocar por lo que otros piensan. Nos sentimos formas enamoradas, cuerpos enamorados sustentados en esa profundidad que todo lo Acoge, en la Consciencia Hogar. No somos torres de marfil, ni vasos de lujo bien horneados, somos encuentro, deseo, relaciones, impulsos, Hogar.

En el Todo Uno no hay normalidad, ni perfección, ni mecanicidad, ni protocolos normalizados, ni sentido común, porque todo es disfuncional, millones de formas con funciones distintas, que no saben para que son.

El advaita es un arte callejero, de calle, no es un abrigo, es una piel, no es un vestido, es la carne, no es una postura intelectual, es una forma de vida para Vivir. No se deja en el ropero, ni en el puesto de trabajo, ni en los bares, ni en las universidades, ni en los Centros de Yoga y Meditación...la llevamos con nosotros, la respiramos, ponemos  atención en nuestra vida. En el advaita no separamos entre el ágora, el espacio público de la vida social y política, del oikos, la casa, donde tiene lugar la reproducción de la vida. Entre el pensar y el no pensar, esta separación no existe. Siempre se piensa y se transforma el mundo, trabajando, haciendo comidas, cuidando a nuestros hijos  y a nuestros mayores, riendo con amigos, jugando, cantando, contando juegos. Pero el ser humano no es esas cosas, no es el pensar, ni somos sumisos de ello. El acto de pensar depende de nosotros, no es ningún acto solemne, ni sagrado, es una acción nuestra como el caminar o el escribir.

Ser sumiso es una determinada manera de dependencia, pero podemos tener otra dependencia de carácter mas libre que sustente nuestra vida. No somos individuos autosuficientes, claro que tenemos dependencias, de cuerpos de otros, de miradas, de palabras  o manos de otros, pero no tenemos porque ser sumisos, nuestra dependencia puede ser libre  y compasiva. Somos radicalmente interdependientes, pero esta interdependencia no anula nuestra libertad. Es una ficción que para vivir libres solo se puede vivir aislado, separado, en soledad. Nunca estamos solos. La separación que a veces sentimos, el sentimiento de aislamiento o soledad que a veces nos inunda, proviene de la dualidad que sufre ese yo individual neurotizado.


Es cierto que nada es reversible, pero todo se puede reaprender, regrabar, en esto consiste aprender a vivir, en esto consiste el arte, la artesanía, o la poesía. Siempre podemos retomar nuevas visiones, representaciones  o ideas, el desafío es hacerlo libremente, sin sumisión, porque así podremos transformar. Sin acoger, sin comprender, sin compasión , sin receptividad, no puede haber novedad. La novedad no es la tiranía de la moda, del consumo de lo ultimo. La novedad es lo que la vida nos trae producto de nuestra transformación.