jueves, 10 de mayo de 2012

FORO TEATINOS DE URBANISMO

 Hace algunos años una serie de profesionales, sobre todo ligados al mundo jurídico con la colaboración e iniciativa de un lingüista, inician desde la Facultad de Derecho la aventura de intercambiar opiniones, ideas y reflexiones sobre la practica del urbanismo, mas en tono de tertulia que de foro. A dicho grupo también se incorpora algún que otro arquitecto, geógrafo o economista,  lo que conforma un grupo en principio heterogéneo, pero de enorme interés para visualizar la situación actual de esta disciplina en su aplicación practica. En cualquier caso, el peso del derecho es evidente  y se detecta  en su lenguaje, elección de temas  y maneras de enfrentarse  a  las distintas opciones de selección de los problemas y al modo de enfocarlos, por otra parte bastante en consonancia con la realidad del peso que el mundo del derecho ha cogido en el urbanismo desde hace diez o quince años.

Con el tiempo el lugar de reunión de la Facultad de Derecho cedió el sitio al actual espacio físico de reunión, el Ateneo, con ello la apertura del grupo ha ido creciendo y su carácter se ha enriquecido con otras practicas mas “humanas “ y amistosas, dando lugar a nuevos productos mas cercanos al territorio, como es la creación de la Asociación de Amigos del Parque Natural de los Montes de Málaga.

Esto viene a cuento porque en la última reunión se abordaron, desde un dialogo seguramente deshilvanado y poco formalizado, algunas de las cuestiones que apuntan el camino a seguir de la urbanística contemporánea:

1.- En primer lugar la necesidad de su refundación o regeneración dado el agotamiento  y estado de confusión profunda que actualmente padece, por el continuo parcheo que venimos sufriendo desde las leyes del 56 y 75 del siglo pasado ambas preconstitucionalas y que ha supuesto la desnaturalización,  y la perdida de la razón de ser original del urbanismo e incluso la corrupción de algunas de sus herramientas propias.

2.- En segundo lugar, la necesidad de volver al tronco histórico de esta disciplina. Cuyo camino es largo y repleto de experiencias, con un bagaje intelectual y practico de enorme valor sin el cual y sin su conocimiento evolucionar adecuadamente resulta cuando menos un acto de ignorancia y de despilfarro, y cuando mas la destrucción de una disciplina, provocada por la frivolidad “no inocente” de su razón de ser histórica.

3.- En tercer lugar, si bien el urbanismo responde a una practica local en un territorio determinado y con una geografía propia, necesitamos a su vez entenderla en un contexto mas global, necesitamos disponer de un “urbanismo comparado”, de lo que en otros lugares hacen y de cuya influencia ya no podemos sentirnos al margen. Y ello porque debemos vacunarnos contra las ortodoxias localistas y las culturas ignorantes de la diversidad contemporánea. Por debajo de una practica  siempre atenta a los problemas propios del lugar, existen “ríos” de pensamiento que dotan de estructura disciplinar a las distintas maneras y formas de actuar.

4.- y en cuarto lugar, la incorporación de la cultura y pensamiento contemporáneos a una disciplina que en algunos contextos todavía es ajena y miedosa, con conceptos como la diversidad de los modelos, las distintas estrategias de sotenibilidad, la democratización de los mercados, el valor de la opinión de los ciudadanos, la transparencia de los procesos, o la lucidez  y razón de las herramientas en bien de la sociedad siempre, entre otras cosas.

No son todas las cuestiones, son solamente algunas, pero estas cuatro dan para mucho, al menos para iniciar o explorar un nuevo camino, o al menos estas, se apuntaron esa tarde en  la mesa de reflexión del Foro de Urbanismo Teatinos.