lunes, 10 de junio de 2013

DE LA PLAZA TAKSIM A LOS BAÑOS DEL CARMEN.:EL PATRIMONIO PÚBLICO DE LAS CIUDADES ES DE SUS HABITANTES

Las ciudades tienen sus símbolos, sus espacios, plazas, parques, edificios y lugares propios que son de todos. Hasta ahora en el mejor de los casos los ciudadanos adoraban estos símbolos o consideraban su belleza o su identificación como hecho conformador de la ciudad, pero en ningún caso los hacían suyo, así como igualmente entendían que las ciudades no les correspondían. Pero los tiempos están cambiando en muchas cosas, los símbolos, el patrimonio público no es propiedad del poder, por muy electo que sea, es de los ciudadanos y a ellos les corresponde. Están los poderes muy acostumbrados hacer y deshacer lo que quiere con el patrimonio público. Ello les permite generar cualquier “pelotazo” urbanístico y económico. Los impertinentes burócratas y los autoritarios gobernadores  siempre hacen caso omiso del vecindario.

Pero en los últimos tiempos esto empieza a cambiar, así la plaza del Sol en Madrid, o la plaza de Tahrir en el Cairo o la plaza Taksim en Estambul o la plaza de Tiananmen (plaza de la Puerta de la Paz Celestial) en Pekín, se van convirtiendo no solo en un símbolo, sino también en la expresión de la participación del hecho urbano, no son un mero diseño urbanístico sino el reconocimiento social de un nuevo orden en la ciudad.

Debajo de cada piedra de estas plazas y otras muchas hay historias, razón de ser y el ser mismo de sus habitantes, evocaciones de recuerdos, que hacen suyas, de sus habitantes a estos espacios urbanos.

El plan de reformas, de la alcaldía del distrito de Beyoglu en Estambul, de la plaza Taksim, de construir un centro cultural y y comercial con la apariencia  del antiguo cuartel de artillería  de Topcu, en el solar que ocupa el parque de Gezi no ha hecho otra cosa que romper el muro de silencio y el miedo a hablar en Turquía.

Están los poderes tan acostumbrados a hacer lo que desean con el patrimonio público, investidos de una supuesta legalidad, como si fuera de ellos, que no entienden que los habitantes se lacen a la calle a defender lo que es suyo, y no de los gobernantes y burócratas. Todos los procesos de corrupción están asentados en la manipulación y privatización del patrimonio de los ciudadanos. Dejemos el patrimonio público tranquilo, su eliminación significa  una actitud insensible y autoritaria respecto de aquello que es compartido por todos.



viernes, 12 de abril de 2013

LA CIUDAD NO ES PARA ESPECULAR

La ciudad no es para especular con ella mentalmente, ni de ninguna otra manera. Con la ciudad no se debe especular ni económicamente, ni mentalmente. Es decir, no esta hecha, para que algunos urbanistas se dediquen a elucubrar ignorantemente con ella, convirtiéndola en juego de su egos, inventando afanes, sin importarles nada o pretendiendo con supuestas buenas intenciones desarrollar sus ignorancias profesionales para mejor gloria. Algunos profesionales urbanos caprichosos, especulan con las cosas urbanas como si fueran juguetes infantiles, sin importarles las repercusiones de sus “supuestas” decisiones.

La recuperación de la ciudad exige confianza no fluctuaciones especulativas , y esta no solo debe estar basada en la seguridad jurídica sino también en la empatía, participación e identificación con los habitantes que la hacen y la usan.

Hoy día, para esta recuperación tenemos que poner sobre la mesa no solo políticas urbanísticas “unidimensionales”, sino además fiscales, estructurales y sociales . Estas tres flechas deben actuar conjuntamente, si se las sostiene de forma separada , se pueden doblar cada una de ellas; si se las sostiene juntas no se doblará ninguna.

A su vez nuestras intervenciones urbanas deben disminuir sus efectos quirúrgicos, para ser mas terapéuticas; usando técnicas menos agresivas, cercanas a la acupuntura y similares, con el objetivo más de estimular puntos específicos que de intervenir duramente con gran aparataje de cirugía. Estos puntos estimulados crearan sendas de energía y mejoraran el flujo y el equilibrio de las posibilidades de la ciudad, creando ella misma sus oportunidades. Solo tenemos que darle confianza y herramientas adecuadas, no limitativas.

Menos será mas, y aunque creemos que hay pocas evidencias de la importancia que pueden tener los pequeños cambios en las “tasas reales” de lo urbano, el efecto que tiene incluso una leve actuación llena de intención y de estatregia, puede ser muy significativo y competitivo para los productos urbanos. Esto refleja la interdependencia de la realidad urbana actual y de sus políticas. Las políticas de “flexibilización cuantitativa” responden mejor que las rígidas a la hora de producir esa interdependencias y coordinación que hoy se producen en las sociedades complejas y a los acontecimientos que se producen en muchos lugares.

Los bloqueos y la falta de acceso bien sea al crédito o a la financiación o a la administración, a la educación o a la salud, produce situaciones criticas, que desperdician inversiones e inutilizan infraestructuras y posibilidades. El verdadero desafío será diseñar la flecha del estimulo (que no es subvención; el estimulo conlleva una estrategia intencionada, la subvención es “regar por inundación”, un despilfarro injusto) y el crecimiento, esto conlleva políticas destinadas a reestructurar la economía, a mejorar la productividad y a incrementar la participación laboral, especialmente la de las mujeres y los mayores.

Puede que alguien quiera meter en este paquete la desregulación, pero que no se equivoque, cometería un error. La desregulación es injusta e ineficiente, provoca fuertes procesos de desigualdad y de decrecimiento, como ha demostrado la crisis financiera actual. Lo que se necesita es una regulación correcta que garantice una competencia y una cooperación mas efectiva. También necesitamos cambios en las costumbres de cómo usar la ciudad, acciones que establezcan el tono pero no los resultados. Aumentar el paisaje medioambiental, la naturaleza crea cuidad y es ciudad. Deben ser también importantes el aprovechamiento de las sinergias entre sectores, las políticas dirigidas a la familia, cambios en las practicas laborales en las empresas (mejorar la participación sobre todo de las mujeres), aumentar las inversiones en investigación y educación...etc.

En cualquier caso lo que quiero decir es que especular de cualquier manera ha dejado de dar resultados, y si esta es ignorante peor aunque si no es tampoco vale para nada. Ejecutemos bien “agendas” nuevas e integrales, inteligentes y terapéuticas, así la confianza volverá y nuestras ciudades podrían convertirse en uno de los pocos rayos de luz en este sombrío paisaje actual.

miércoles, 27 de marzo de 2013

¿QUÉ LES PASA A LOS DIRECTIVOS, EJECUTIVOS Y POLÍTICOS DE NUESTROS AYUNTAMIENTOS?


Los directivos, llamémoslos así de nuestras administraciones locales, que son muchos: gerentes, vicegerentes, jefes de áreas, jefes de departamentos, jefes de servicio, secretarios generales, consejeros, directores generales, asesores....etc, , están en franco estado de shok frente a los escenarios de esta crisis.  Escondidos en ese estado de monotonía facilona,  se sienten incapaces de relatar algo y si lo hacen, lo hacen rematadamente mal, no tienen emoción, ni valentía, ni deseo de cambiar nada.

No digo que no estén preparados, no entro en eso, pero les cuesta mucho trasladar cualquier mensaje a la sociedad, a sus equipos y a los contribuyentes. En momentos de crisis como las actuales, en que es mas necesario defender  mensajes, marcas corporativas (defensa de lo público),  dotar de respuestas a los problemas, en fin, hacerse visibles y responsables frente a los problemas, se ha producido una atonía, incapaces de asumir la responsabilidad de sus cargos. Estos supuestos “lideres de lo público”  han olvidado muchas de sus competencias.

¿Qué han aprendido sobre la toma de decisiones, la importancia del consenso, la disciplina, la persuasión para convencer, limar diferencias o evaluar las salidas nuevas y eficaces frente a los problemas que hoy tenemos?.  ¿Que están haciendo para superar su miedo frente a esta situación, para incorporar emociones e inteligencia a sus propuestas de gestión?.

Encerrados tras sus mesas, pretenden pasar desapercibidos, como si de cualquier trabajador se tratara, pero no lo son, son jefes, directivos, manejan escenarios, voces, discursos, matices y entonaciones. Nunca la sociedad ha necesitados tanto de ellos, de sus lenguajes y de saber estar al “frente”. Pero desgraciadamente hoy se han convertido en una pesada carga, su silencio, y su abulia por querer pasar desapercibidos ha supuesto una desgracia para todos, incluidos ellos mismos. Tienen miedo a enfrentarse a la “auditoria” social y política de los ciudadanos, piensan que todo volverá a lo “normal” y si nada se mueve ellos saldrán vivos, sin ningún impacto. Pero nada de esto va a ocurrir, las cosas no van a volver a ser iguales y los ciudadanos no van a olvidad su desgana irresponsable.

Por tanto, que no se crean que van a salir sin ningún impacto, a la sociedad les sobra, ya no quieren estos jefes “rígidos como garrotes” . Necesita volver a recuperar la credibilidad en todo estos “lideres” y directivos, que hoy no han hecho otra cosa que olvidarse de los ciudadanos y esconderse en sus sueldos seguros.

Nuestras corporaciones locales, necesitan la autenticidad, conocimiento, responsabilidad y liderazgo de las personas que dirigen las entidades que nos gobiernan. Necesitamos no solo a nuestros políticos sino a muchos de los que hoy están dirigiendo áreas, departamentos, instituciones,,,,,etc. Están obligados a demostrar su capacidad, intensidad, fuerza y claridad. Que se dejen de escudarse en otros, eso queda para el ciudadano de a pie, y este sigue peleando dando unas muestras de responsabilidad que no dan sus “jefes”. ¡Dejad el miedo limitante e interesado¡, ahora o nunca hay que superar el  miedo a hablar, a olvidarse de uno y pensar en los demás.

miércoles, 20 de marzo de 2013

LOS AYUNTAMIENTOS TIENEN QUE VOLVER A SER ELEMENTOS PROACTIVOS FRENTE A ESTA SITUACIÓN DE CRISIS

Los problemas de nuestras Administraciones Locales no son solo consecuencia de la existencia de la crisis, de la deuda y de la falta de gobierno del euro, sino de errores graves en la gestión y en la organización , llevados a efecto por sus cuerpos directivos, llenos de ignorancia y de dejadez. No solo son incapaces de plantearse la necesidad de saneamiento de sus finanzas, de ver mas allá de recortes burdos, sino que no visualizan producir nuevas políticas en la que coexistan una adecuada gestión de dichas finanzas con estímulos a la demanda y la reactivación económica y el empleo. La crisis ha dejado de ser una oportunidad, si es que alguna vez lo fue, para convertirse en un gran fracaso. Esta crisis ya no tiene nada de utilidad por si misma, no ha hecho otra cosa que acumular errores. Ni siquiera hemos reconocido que nuestro anterior modelo no era ningún modelo de éxito, salvo las políticas públicas que en vez de hacerlas más eficientes, hoy queremos desmantelar

¿Que hacen nuestras Entidades Locales?, simplemente se han apuntado a ver venir los efectos de la crisis, incapaces de reflexionar sobre el crecimiento de las economías locales, con un desempleo disparado, un endeudamiento privado elevado y unos sistemas económicos locales descompuestos y dejados a los efectos de un sistema bancario excesivamente vulnerable. En esta situación, abandonarse a ajustes fiscales de meros recortes presupuestarios llenos de torpeza no hace más que pronunciar la recesión local y dificultar la consecución de sus propios objetivos de saneamiento. Si algo han tenido las políticas locales es su innegable capacidad de innovación y creatividad, que hoy han desaparecido totalmente.


¿Que les están pidiendo las Entidades Locales a sus ciudadanos? Yo diría que abandono y dejadez, ni siquiera sabemos los ciudadanos a que nos estamos enfrentando y sacrificando a cambio. Las Entidades Locales han abandonado a sus ciudadanos a los consejos de ministros de los vienes negros y a los rumores inentendibles de las reuniones europeas. Ni siquiera los responsables y cuerpos directivos de las Entidades Locales, que son muchos y bien pagados, salen a palestra a expresar alguna opinión al respecto. Los mercados locales no paran de enviar señales de errores y graves. Nada va con estos directivos, vale no tienen ni idea, se han equivocado y no saben que decir, pero por favor dejen de invocar la cólera de los mercados como razón de ser de su ignorancia y pereza, no intenten protegernos con políticas que socavan la confianza de las empresas, no intenten reformar, pues nada saben de ello, ni siquiera criticar pues lo único que consiguen es herir los sentimientos de sus plutócratas políticos y provocar aún mas el hundimiento de los mercados locales y la depresión de los habitantes.

¿Qué nos están diciendo realmente los mercados locales?: miedo, desconfianza y soledad, es cierto, no son buenas augurios. Ser optimistas en estos momentos no es objetivo, pues nuestra economía dista mucho de estar en recuperación, reflejo de una desconexión cada vez mayor entre la productividad y los salarios. La productividad aumenta pero solo a costa de disminuir los salarios y esto es una ruina para la economía general. Si a esto añadimos que todo el mundo quiere ahora ahorrar y nadie quiere invertir, estamos inundando nuestra economía local de ahorros que no saben a donde ir, de dejadez y de apatía y este excedente de ahorro no solo aumenta los costes de los prestamos sino que además nos esta produciendo una abulia insufrible y a cambio unos sacrificios imposible de soportar y lo que es peor que no tienen causa justa. 

Los Ayuntamientos tienen que volver a ser elementos proactivos frente a esta situación de crisis, como lo fueron en las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado, no solo porque sus ciudadanos no consiguen recoger los frutos del aumento de su productividad, que desgraciadamente se esta haciendo a costa de bajar salarios, condiciones de bienestar y paro, sino también porque que cientos de miles de euros se están acumulando en los pasivos de los bancos, en fondos de ahorros y en otros lugares más opacos, frente a la escasa demanda de los consumidores, sin ver ningún motivo para poner esos dineros a trabajar.

martes, 12 de marzo de 2013

SECULARICEMOS LA CIUDAD.

Hace tiempo que vengo reivindicando el concepto de espacio laico para la conformación de nuestras ciudades, en lo que tiene de significado pluralista, antidogmático, libre, igualitario y democrático. La idea de reivindicar un “eje de la laicidad” como sistema capaz de vertebrar a la ciudad tanto en sus formas como en sus derechos , nos permite impulsar la “tolerancia activa” como ecuación fundamental del “que hacer” urbano de nuestro tiempo. “Tolerancia activa” implica aceptación de la diversidad, de la negociación y el dialogo, de la gobernanza democrática como forma de construcción de la ciudad pública. En los espacios laicos urbanos no se dogmatiza nada, no se sacralizan ideas, es un terreno poco propicio a la imposición de normas o decisiones ajenas a la voluntad de los ciudadanos implicados. Reivindico que los ciudadanos puedan consensuar sin dogmas, dialogar y llegar a acuerdos sin necesidad de imponer, ni marcar líneas rojas, salvo las que tiene que ver con nuestra dignidad y nuestros derechos.

Nuestra sociedad actual es una sociedad saludablemente relativista y a su vez excesivamente frágil, sabe lo que quiere y lo que necesita aunque no siempre sabe como llevarlo a buen puerto, y no apuesta por ideologías imperantes, ni de cielo, ni de infierno, sino por la utilidad, la lucidez y el buen gobierno, aunque le cuesta llevarlo adelante. 

Vivimos una época de total destructibilidad del consenso entre las elites sociales y entre estas y el resto de la sociedad. El consenso no es un pacto de mesa camilla. Las cosas que hoy día hacen las elites no resisten un análisis un poco serio, y los riesgos y costes que manifiestan sus propuestas son enromes mas por incapacidad que por creatividad, y lo que es peor, todos aquellos que están en su contra son despachados como ignorantes e irresponsables y considerados “hippys estúpidos” en palabras de Paul Kugman, aunque las propuestas y predicciones que hagan sean inteligentes y acertadas. 

La obsesión que la actual clase dirigente tiene por continuar con las políticas erróneas y que han significado el desastre de la economía actual es evidente, no han aprendido nada y continúan repitiendo los mismos mantras. No solo se empeñan en no darse cuenta que el déficit en si no es un peligro y que recortar el gasto indiscriminadamente en una economía deprimida es una idea terrible y que la austeridad global no tiene sentido, pero lo que es mucho peor hay quien se empeña en que para crecer hoy día no hace falta más que repetir las mismas políticas de antes: ineficientes, improductivas, nefastas medioambientalmente y socialmente injustas. Nada ha cambiado para estos, y si alguien se opone es un estúpido hippy.

Pues bien solo en una ciudad laica es en la única en la que puede brotar nuevas opciones creativas y productivas. El consenso errado de las elites actuales, su prepotencia y su radicalidad dogmática, nos ha metido en un atolladero económico y social, del que nos va a costar mucho salir. 

El caso es que las circunstancias actuales esta suponiendo una secularización de la modernidad y este no es un camino fácil. En esta crisis, como he comentado, ha dejado de creerse en utopías, y en otras absolutizaciobnes modernas, tampoco nos van a sacar de la misma las respuestas parciales, ni el neoliberalismo, ni el relativismo absoluto que estima que no hay verdades, sino solo interpretaciones. Si es verdad que la modernidad hay que mejorarla, lo mejor de la modernidad debe permanecer y hay que defenderlo: la democracia, los derechos, la igualdad, los servicios de bienestar públicos y gratuitos, los movimientos de liberación, la tolerancia, la defensa del medio ambiente, la sostenibilidad como garantía del crecimiento.... Necesitamos superar conservando. Nuestro progreso ha tenido un coste, un coste que debemos compensar con una aproximación critica al origen y no dejarnos arrastrar por viejos capitalismos trasnochados que ya sabemos sus resultados.

Pertenecemos a la era de la complejidad y la incertidumbre pero esto debe ser compensado con un conciencia individual y colectiva mayor, no degradada en dogmas. Solo desde aquí nos acomodaremos a la complejidad y la incertidumbre, nos permitiremos el lujo de no creer en nada y de asumir los mil fragmentos que nos traen los nuevos tiempos sin desquiciarnos. Recuperemos el pasado conciliándolo con la irrupción de las nuevas tecnologías. Un pacto fértil entre la complejidad y el origen. Este es el nuevo equilibrio que la época demanda.

jueves, 7 de marzo de 2013

POR UN “CRECIMIENTO HACIA ADENTRO”.

Cada vez se me antojan mas bizantinas las grandes disquisiciones sobre los conceptos absolutos que se mantienen sobre la ciudad (compacta, global, homogénea.....). Seguramente porque me siento mejor con términos como fluidez e hibridismo, y con valores cada vez mas relativos, móviles y provisionales.
Los territorios, al igual que las ciudades son interdisciplinares y su ética es aplicada (solo la practica las redime) y casuística y no ética pura. Hablar de ciudad híbrida es hablar de ciudades con identidades múltiples, plurales, mestizas. Hoy todo es una mezcla. De esa gran matriz urbana que es la ciudad, se pueden extraer combinaciones múltiples. Caben todas las combinaciones imaginables, también las inimaginables. Los distintos factores se relacionan de manera causal ,conviven pacíficamente entre ellos y se interconectan. En los casos que existe causalidad esta ya no es lineal sino compleja, cibernética, inscrita en redes complejas: ecología no lineal.

Todo puede incidir sobre todo o no incidir. Hoy hablamos de un cierto “confucionismo del desarrollo” y de nuevas teorías del crecimiento urbano, construidas sobre nuevas oportunidades, mas lúcidas y ajenas a las viejas “recetas muertas”, placebos inútiles de las dolencias vivas de la ciudad, como indican los arquitectos Salvador Moreno y Carlos Hernández, retomando el paradójico termino de “desproductividad” como nuevo camino para crecer y enfrentarse a la crisis: “arreglar lo desarreglado, compensar la huella ecológica de las aglomeraciones, transformar las energías sucias en energías limpias, rehabilitar lo mal construido, reurbanizar lo mal urbanizado, repoblar lo desertizado, acercar lo separado, generar convivencia en los barrios desintegrados, transformar en paisaje los vacíos territoriales....”Un crecimiento hacia adentro” en términos de Carlos Hernández, en contraposición a un crecimiento hacia fuera, siempre ajena a la ciudad y sus ciudadanos.

La ciudad contemporánea es de alguna forma sincrética y escéptica, todo se puede cruzar, combinar y conectar. Su hibridismo es lúcido y fluido. Hay una cierta hartura de la indigencia mental, de la dispersión perezosa, de los bloques erráticos y las frases hechas, del espacio yermo, inútil y demasiado usado.

Hubo un tiempo en que las ciudades estaban vivas, eran sacramento, energía sagrada y quienes conocían el secreto de las mismas tenían el poder .Actuaban como brahmanes, capaces de conjurar a los dioses y al destino. Hoy todo es distinto. Hoy políticos y predicadores se desgañitan casi en vano. La ciudad no vale gran cosa, la secularización tiene su coste, en consecuencia nadie se fía de nadie. Es cierto que la ciudad, al igual que la democracia, la empresa y el mercado necesitan credibilidad y confianza previa de los ciudadanos para poder funcionar, pero hoy se trata de una confianza y una credibilidad devaluada y de ahí la existencia de convenios, garantías, contratos, registros, normas, planes, ...etc.

Finalmente resulta obvio que todos los fundamentalismos que hoy emergen son intentos simplistas de atajar ese trasfondo de hibridismo fluido y secular que genera inseguridad. Se sustituye el genuino dialogo por la exhibición de gestos demagógicos, a ser posible con reclamo televisivo. Para sobrevivir a esta incertidumbre y complejidad se requieren dosis de “libertad interior”.

Conviene distinguir, hoy día, entre ciudad pública, ciudad privada, y ciudad intima. Muchas ciudades tiene vida pública, todas tienen vida privada, pero muy pocas tiene vida intima (“crecimiento hacia dentro” en los términos que hablaba el urbanista Carlos Hernández).

Entonces podemos hacer urbanismo, podemos tener confianza en la realidad, sin necesidad de tener creencias dogmáticas. El urbanismo ya no es un monopolio de funcionarios, políticos, empresarios o brahmanes. Podemos configurar una nueva ciudad, abandonándonos al gozo de tomar de aquí y de allá, con agilidad, eficiencia, inteligencia, justicia y razón, a la medida de cada ciudad. Que al fin al cabo ,esta ha sido una de las conquistas fundamentales de la modernidad: el derecho de cada cual a ser cada cual. Un derecho que pocas veces ejercemos.

martes, 5 de marzo de 2013

LA CIUDAD O ES ENCUENTRO DE LOS SERES HUMANOS O NO ES NADA.

El pasado viernes uno de marzo, resultó ser una tarde deliciosa e insólita. Insólita porque no es habitual que personas que poco tienen que ver, salvo su común filiación yantriana y su condición de seres humanos deseosos de mejorar, hablen de todo o casi todo y también como es lógico de mi tema favorito como hacer y deshacer la ciudad.

Esta conversación me permite iniciar algunas reflexiones, mas si cabe, pues ya llevo algunas, en este Blog, sobre como enfrentarnos en estos días “nuevos” al “que hacer” de lo que llamamos urbanismo. De alguna forma el titulo de la novela de Philip Roth “Sale el espectro” alumbra eso que de cuando en cuando bulle en mi cabeza el ”espectro de la ciudad”. Durante mucho tiempo para algunos hacer ciudad era una forma de camuflaje. Deshacer ese camuflaje y revelar la verdad que hay detrás, alumbrar la realidad biográfica o factual, que ha tratado de ocultar con sus ficciones irreales una parte muy importante de las nefastas políticas urbanas, es lo que trato de hacer en la mayoría de los escritos de este Blog. 

Desgraciadamente estas circunstancias están haciendo que muchos habitantes de lo urbano estén perdiendo contacto con la esencia de la ficción, abominan de ello, de la capacidad de la misma para comprender la imaginación, para inventar cosas. De alguna forma las ciudades están perdiendo su capacidad de ser una autobiografía encubierta de cada uno de nosotros, para acabar siendo simplemente la ensoñación de un tercero “mercader usurpador” que construye un sueño falso y aprovechado sobre nuestras biografías tachadas y borradas.

Las ciudades se construyen con autobiografías, no por supuesto porque ellas cuenten las vidas, sino porque todas, por alejadas que en apariencia se hallen, reelaboran urbanisticamente, que es muchos mas que las formas, la experiencia personal de sus habitantes, lo que han vivido, lo que viven y lo que no han vivido: sus sueños, sus fracasos, sus aciertos, sus obsesiones...etc, dotando a la ciudad de un significado que ya no es solo personal, sino colectivo. 

La ciudad pura, perfecta no existe y si existiera no tendría el menor interés. La ciudad al igual que la ficción y la realidad siempre está contaminada, felizmente contaminada por nuestros encuentros, que es el carburante de las ciudades. La ciudad o es encuentro de los seres humanos o no es nada, mero camuflaje, formalismo vacío, ocio turístico temático como en los parques de atracciones. 

La ciudad se debe inventar siempre a partir de lo que existe, lo que existe es el material de trabajo, no lo que no existe. La ciudad debe trabajar con hechos reales. ¿En que si no podemos basar la construcción de la ciudad?. Toda ciudad es por tanto autobiográfica, con mas o menos enmascaramiento. Para hacer ciudad hay que despojarse de las ropas y mostrar nuestro cuerpo desnudo, y partir de ahí elaborar, vistiendo, construyendo biografías bajo multicolores prendas forjadas por la creación. La desnudez inicial es el punto del partida del espectáculo urbano. Aunque en este espectáculo lo importante no es el punto de partida, sino el del llegada; no la simple desnudez inicial, sino el elaborado ropaje final. La forma con la que construimos el fondo. No podemos pretender esconder o camuflar ninguna verdad, sino usarla para que deje de ser intima y se convierta en universal, en ciudad. No es que la biografía personal no exista, ni carezca de interés, sino que lo universal, lo colectivo, la ciudad encierra entre sus ropajes el valor de la intimidad, razón de ser indiscutible de la forma urbana. 

En la construcción de la ciudad lo que cuenta no es la desnudez inicial que siempre en cualquier caso hay que tener, sino el ropaje que acompaña al fondo, porque en la ciudad la forma es el fondo: sin fondo no hay forma, solo mascara. Esa es la paradoja de las ciudades, la verdad de las mismas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

LO QUE NOS ESTREMECE A LOS MALAGUEÑOS DE HOY

Lo que nos estremece a los malagueños de hoy, y a la vez nos agrupa en nuestra ramplona cotidianidad es una especie de fraternidad sigilosa, de miseria conjunta, no ya tanto sobre la materialidad disponible, que resulta evidente que cada vez es mas efímera, vacía e inconsistente, sino sobre la revelación visible que hoy tenemos del proceso del vivir y sobrevivir diario en nuestra ciudad. La incertidumbre que respiramos y el tesón de persistir no obstante que exhalamos en esta ciudad es tan patente que cada día más nos cuesta conocer el mapa impreso de esta ciudad que aunque no puede darse por acabada mientras dure la vida y la imaginación permanezca activa, ha dejado de respirar. Lo que nos había parecido definitivo ahora sucumbe a tachaduras y borrones furiosos..

Al cabo de un rato observando pasajes y nombres que me cuestan descifrar y reconocer, surgen por primera vez, delante de mí, como se vería en otro tiempo formarse una fotografía en el liquido del revelado, fragmentos de algo que antes formaban parte del progreso y de la esperanza y que ahora forma parte de mi archivo indeleble de conocimiento de la ciudad..Ya creo poco en la química de la ficción, el relato oficial cuenta tan mal la actualidad y lo versionea igualmente tan mal que he dejado de corregir los brotes de hiedra selváticas de nuevas ocurrencias malintencionadas que surgen a cada momento en el hacer cotidiano de esta ciudad inspirada a golpes sucesivos de olas contra una orilla en la que el mar no se apacigua nunca .

No se que quiero anotar, todo cabe igual, una metáfora inusitada, un comentario trivial escuchado al paso por la calle o uno de esos giros pomposos que infectan el día a día el habla común y el lenguaje de los periódicos. 

Solo al final del día, después de haber estado enclaustrado en cortinajes echados y paredes forradas , aprovecho mis penúltimas fuerzas para salir a ver alguna cosa que me interese, para visitar algún lugar que deseo o encontrar a alguien que me suministre alguna dosis del material con el que modelar una realidad que se me escapa de entre las manos. 

Jean Cocteau visito una noche de invierno a Marcel Proust, durante la guerra y al verlo envuelto en mantas y pieles, en su gran piso helado, pensó que se parecía al capitán Nemo después de quedarse solo en su submarino. Algo de esto me ocurre delante del temblor actual de lo real que me resulta fugitivo y frágil cuando no agónico y enfermo.

martes, 5 de febrero de 2013

APUNTES Y NOTAS RELACIONADOS CON EL TEXTO “LAS NUEVAS CARTOGRAFIAS DEL TERRITORIO” DEL BLOG DE SUSANA G. BUJALANCE




1.- El proceso de ocupación territorial que ha tenido lugar en este país, apoyado en grandes infraestructuras del transporte y de las comunicaciones, ha tenido como uno de sus objetivos básicos engancharse al capitalismo global, a sus lógicas y a sus instrumentos. La globalización una vez agudizada su crisis, de la que venía dando muestras o anunciándolo paulatinamente en los últimos años, por el colapso generado por la economía financiera, de la que es muy dependiente el sector inmobiliario, al producir la mayor expansión de la cantidad de dinero en la historia del mundo (pura inflación y endeudamiento privado), ha provocado la parálisis en seco de todo un sector, cuya dependencia no era solo de financiación y capital, sino del propio concepto de sector, al olvidarse de su producción propia de consumos de habitas y convertirse, una parte importante, en producción de productos financieros de marcado carácter especulativo ajenos a la realidad y a las necesidades de sus potenciales usuarios.

El mercado racionalizado o reglado clásico de los mercados de producción, fue destruido y desregulado hasta su descomposición, desarticulando como contrapartida los territorios urbanos y rurales amparados por dichos mercados de producción, dando pie a todo un conjunto de productos desordenados por el que se ha movido nuestra cotidianidad y que ha afectado a toda nuestra manera de vivir y trabajar.

Esta perdida de reglas definidas ha supuesto el desanclaje de los atributos urbanos y culturales clásicos de la ciudad consolidada histórica y de las zonas rurales, que ya venían siendo muy deterioradas con los primeros avances del capitalismo neoliberal que se iniciaron con los planes de estabilización de los años sesenta del siglo pasado y que se había detenido en el breve lapso de tiempo que va de 1975 a 1992, en los que se había producido un movimiento de regeneración y reajuste de los modelos urbanos y territoriales descompuestos anteriormente. Este breve tiempo no fue suficiente para cambiar la genética de estos mercados inmobiliarios financieros, de manera que cuando llegó la segunda embestida a partir de los años 90 del siglo pasado las propias estructuras del sector y de la sociedad se acoplaron con una facilidad asombrosa, incapaces de entender en unos casos y en otros con plena conciencia que se estaban dando los pasos para la desaparición del sector por agotamiento y absorción de los mercados financieros globales.

2.-. A nivel urbanístico casi no hemos cambiado el diapasón, herederos de leyes coma las del 56 y 75 y derivadas de estas, no se ha hecho otra cosa que darles vueltas a las mismas referencias, a pesar de los esfuerzos intelectuales de finales de los setenta y ochenta, por enderezar el rumbo. Por lo que, los finales del siglo pasado y todo este siglo no han sido mas que una continuación de la ideología creada por el capitalismo avanzado que se inicio en los sesenta del siglo pasado, junto a una banalización teórica de la disciplina urbanística . Desde esta situación la única salida es refundarlo todo de nuevo y revisar todas nuestras referencias.

3.- El caso de Málaga ha sido y es paradigmático, pues estamos ante un territorio intensivo en turismo y construcción . Sector que nació de la usurpación y desmontaje sin paliativos del sector industrial del XIX y el XX hasta los años 50. Sobre los suelos productivos ocupados por el sector industrial y comercial y resto del agrícola, la nueva clase dominante del capitalismo sin ningún miramiento, y con la mas absoluta intransigencia expulsó y expolió a bajo coste a la clase dominate anterior e inició la nueva acumulación de plusvalías, cuya intensidad y valor no tenia comparación con la que generaba el sector industrial-comercial decimonónico. Ahora el sector financiero ha hecho lo mismo con el sector de la construcción, sin necesidad de producir nada, solamente aumentando el dinero en circulación. El capitalismo muta con una agresividad sin limites, y sin pactos con las clases anteriores sean del capital o del trabajo.

No vamos a comentar, el vacío, demolición y canalización temática de los centros de nuestras ciudades y la desarticulación de las periferias y de los ámbitos rurales producida, que Susana G. Comenta extensamente.

4.- Málaga ha asistido, como otros lugares, a una “nueva forma de colonización global”, mediante la estrategia espacial de aprovechar los “valores locales” para incorporarlos a la “red de productos turísticos para el consumo global” o para el “mercado financiero”. El problema de esta “colonización de lo global” no es solo, que lo es y grave, la desaparición de las “cualidades formales” de la arquitectura y el abandono de los usos y necesidades de los habitantes, sino la artificialidad como modo de construir, siguiendo las pautas artificiales de la economía financiera, para la que poco importa que sirva o no sirva lo construido, lo importante es que sea útil para las sociedades financieras. El urbanismo ha estado al “servicio de esta banalidad”, ajeno a solucionar los verdades problemas específicos de cada territorio.

5.- Hay que dejar constancia en este contexto que lo”local no es lo opuesto a lo global” ni lo global es lo local. Ambos espacios se tienen que relacionar en igualdad, en simetría. Lo local no es un espacio dependiente de lo global, enrejado en una matriz cada vez más amplia, sino que ambos espacios, y sus escalas intermedias, se deben relacionar igualitariamente, cooperando entre ellas, intercambiándose flujos de utilidad para cada uno. (asimetría de implicaciones, simetría de derechos). Para la economía global los fragmentos de espacios urbanos locales se ensamblan simplemente para dar la imagen de lo global. Esta nueva espacialidad nos ha dotado de nuevos proyectos en gran parte “imaginarios”, lo que también ha producido proyectos de resistencia , acciones de resistencia preocupadas por la mejora de las condiciones de habitabilidad (Saskia Sassen). Uno de los sujetos de la resistencia es el patrimonio local, en el que se incluyen los lugares naturales y las superficies agrarias históricas. 

6.- “Lo que esta en juego es la habitabilidad” , el asentamiento para la subsistencia y crecimiento de los seres humanos. Hemos perdido por el camino la cualidad especifica de lo local: la habitabilidad. “Donde se habita...se forman sistemas locales solidarios” (Sloterdijik). Donde se habita, los seres humanos se expanden y se comprometen con la situación propia y la “unidad” comunitaria.

7.- Es cierto que en la actualidad el sistema dominante es la economía globalizada. Un sistema construido para el saqueo y el agotamiento de los mejores recursos locales, sobre todo en los mejores territorios, los marítimos, deseables por su capacidad de generar fuertes plusvalías. Quebrado el sistema, el consumo ha dejado de compensar. El consumo no es importante para el sistema financiero, sujeto dominate de la economía global y menos los consumidores.

8.- La viabilidad futura pasa por la autogestión colectiva de la habitabilidad y del patrimonio, por la redefinición del “dialogo del hombre con la naturaleza” y la recuperación de sus escalas. Y esto, o es una construcción colectiva o no será. Es necesario aprender eficazmente a gestionar los conflictos entre lo global y los distintos fragmentos locales, con sus escalas propias. Debemos abandonar el “gigantismo” y recuperar lo especifico, lo concreto, el ahora, donde la “vida y los afectos ocupen el centro de las preocupaciones”. De ahí que el patrimonio “adquirido”, real, tanto físico, como urbano, histórico, de pensamiento, técnicas, instrumentos.... ”adquieren un valor fundamental que no podemos subestimar”.

Hay que poner en valor este patrimonio, identificar sus fragmentos, poniendo en valor la “dimensión local como forma de creación de relaciones de proximidad” y de habitabilidad que permitan refundar territorios en condiciones de solidaridad y de igualdad con otras “redes de la cartografía global”.

domingo, 3 de febrero de 2013

¿SON ÚTILES LAS GRÁFICAS DE PESO?


 Las gráficas de peso son uno de los instrumentos que uno descubre nada más tener un hijo. Que momento más intenso el que se produce cuando nuestro pediatra saca del cajón una hoja plastificada con gráficas, con percentiles, desviaciones típicas medias….

Pero que nos dicen, cuando nos comentan que nuestro hijo tiene el percentil 40, ¿Que significa?



El percentil 40 significa que de cada 100 niños sanos 40 están por debajo de esa raya y 60 por encima.

¿Quiere decir que esta mal? ¿Que no pesa lo que debería?

Bajo ninguna circunstancia se puede decir que tenga un peso bajo, escaso o justo de peso. Es un error muy frecuente pretender que los niños vayan por encima de la media; la mitad de los niños, por definición, están por debajo del percentil 50.

Además debemos insistir que estamos hablando que si decimos que un niños tiene tal o cual percentil siempre hablamos de niños sanos, es decir tener el percentil 10 significa que habrá un 10 por ciento de niños de su edad SANOS que pesan menos. Porque las gráficas se hacen pensando en varios cientos o miles de niños sanos.

Quiere decir que, si un niño nace prematuro, o tiene el síndrome de Down, o una enfermedad grave del corazón, o le ingresan durante semanas por unas diarreas tremendas, su peso ya no se usa para calcular la media de las gráficas de peso normal.

AH! Y no solo eso sino que además uno piensa que solo hay una tabla para todo el mundo. Pues no, existen muchas gráficas diferentes, francesas, inglesas, españolas y sobre todo americanas que es la que la OMS recomienda para ser usada en todo el mundo. Es decir, que nuestro hijo lo pueden estar evaluando con un estudio realizado sobre la población de EEUU. Sin comentarios……

ABAJO LA DICTADURA DE LOS PERCENTILES!!!!!!!!